Cómo aumentar tu productividad trabajando desde casa

Trabajar desde casa es el sueño de mucha gente. Hoy en día, gracias al avance de la tecnología, puedes quedarte en pijama en tu sofá y hacer, sin problema, muchas cosas para las que antes era imprescindible ir a una oficina.

Diseñadores, analistas web, traductores, redactores… No, no se trata solo de los freelance: cada vez hay más empresas que ofrecen empleos de estas características. Sin embargo, cuando te quedas al calor del hogar, hay peligros que acechan continuamente a tu productividad.

¿Qué puedes hacer para evitarlos? Te lo contamos.

Sigue un horario

Aunque trabajes en pantunflas y tirado en un sillón, márcate un horario y haz todo lo posible por cumplirlo.

Establece un listado de las tareas que tienes que debes realizar a lo largo el día y señala los momentos en los que te pondrás manos a la obra con cada una de ellas. Ten disciplina y trata de seguirlo a rajatabla. Es la clave para evitar verse con el agua al cuello.

De más complicado a más sencillo

Cuando te dispongas a organizar tu día, intenta siempre que las tareas dentro de tu horario estén repartidas de mayor a menor complejidad.

Cuando comenzamos la jornada solemos estar mucho más frescos que a última hora, por lo que es mejor hacer al principio los trabajos más laboriosos y, al final, cuando nuestra mente ya empieza a dar síntomas de cansancio, los más sencillos. De este modo obtendremos siempre mejores resultados.

Comunicación, comunicación y más comunicación

Sí, puede que tus compañeros no estén en la mesa de al lado o que tu jefe no esté en un despacho a cinco metros de ti pero, aun así, tienes que tener un contacto fluido con ellos.

Haz uso del teléfono, correo electrónico o de cualquier otra vía de contacto para mantenerte en constante comunicación con ellos, informarles del estado de tu trabajo, de los avances y de los problemas que vayan surgiendo.

Normalmente los proyectos no son cosa de una sola persona, sino fruto del esfuerzo de un equipo. Tenlo presente.

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Haz pausas al acabar cada tarea

Aunque a veces tengas la tentación de darte atracones de trabajo para tener más tiempo libre, trata de evitarlo.

Las personas no somos máquinas y necesitamos tomarnos un respiro cada cierto tiempo si queremos ser verdaderamente eficientes y productivos. Es recomendable que hagas una pausa cada vez que finalices una de las tareas que tengas programadas. Airéate un poco, prepárate un café, come algo… Tómatelo como un merecido premio.

Las distracciones son tus mayores enemigas

“¡Ya está el capítulo nuevo de Juego de Tronos! Bueno, dejaré esto para más tarde”. “¡Mira lo que está haciendo el gato! Voy a grabarlo para subirlo a Youtube”…

Cuando trabajas desde casa sin la presión de tener a alguien vigilando lo que haces, corres el riesgo de distraerte y acabar con montañas y montañas de trabajo retrasado acumulado. Sé exigente contigo mismo e intenta alejar de ti posibles focos de distracción. Que no estés en una oficina no significa que no tengas responsabilidades.

¿Trabajas desde casa? Cuéntanos qué pautas sigues tú para mantener tu productividad.

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